Archivo de la categoría: Patologías

¿Cuánto puede afectar la radiación solar a nuestros ojos?

A estas alturas del año todos sentimos que ha llegado el verano y aunque oficialmente no es verdad, lo cierto es que la sensación de calor cada vez es más alta. Nuestro propósito es advertiros acerca de los daños que podéis tener al exponeros de forma prolongada a las radiaciones solares.

Las radiaciones solares son aquellas ondas electromagnéticas emitidas por el sol. El espectro de dichas ondas va desde el infrarrojo hasta el ultravioleta y estas radiaciones traen consigo efectos positivos en los humanos como regular el funcionamiento de la vitamina D y su posterior resultado nutritivo en nuestros huesos. Sin embargo, también pueden ocasionar grandes problemas oftalmológicos.

Los resultados negativos de la exposición prolongada a las radiaciones solares pueden provocar múltiples lesiones con diferente nivel de gravedad:

Cataratas: la OMS declara que el 20% de los casos diagnosticados de catarata se relacionan directamente con la exposición prolongada a las radiaciones solares.

cataratas-en-los-ojos

Quemaduras: después de una sobreexposición a los rayos solares nuestros ojos pueden sufrir quemaduras de distintos grados. Los más afectados son: la córnea, el cristalino y la retina, con la posibilidad de lesionar de la retina zonas como la mácula que puede provocarnos ceguera de forma irreversible.

quemaduras-ojos

Tumores: en la exposición a la radiación ultravioleta se pueden filtrar células cancerígenas que más tarde degeneren en tumores benignos o malignos. Las lesiones amarillentas o el crecimiento de un tejido anómalo sobre la parte transparente del ojo puede ser símbolo de esto.

tumor_ojos

Estos resultados se pueden evitar regulando el número de horas de exposición a la radiación ultravioleta y luz solar. Es importante tener presente que los pacientes operados de cataratas, personas con ojos claros y niños, son los más propensos a sufrir cualquiera de los males mencionados anteriormente.

Os recomendamos una visita anual al oftalmólogo para que pueda detectar cualquier anomalía antes de tiempo. Si hemos pasado una época en la que nuestros ojos han recibido una exposición constante y los percibimos especialmente irritados, lo más recomendable es acudir de inmediato a un especialista.

En el Centro Oftalmológico Carreras Candi, en Barcelona, estaremos encantados de atenderte 

La córnea cónica o queratocono

Hoy os hablamos de una enfermedad muy poco común, pero no por ello poco estudiada. Se trata del queratocono, una malformación de la córnea, en cuyos pacientes se muestra anormalmente adelgazada y hacia adelante. En 1748 Burchard Mauchart, un célebre oftalmólogo alemán, describió por primera algo parecido al queratocono, al que denominó staphyloma diaphanum.

Sin embargo, fue en 1854 cuando el médico británico John Nottingham desarrolló un estudio sobre este fenómeno, distinguiéndolo de otras malformaciones de la córnea. Nottingham listó las las características clásicas de la enfermedad, incluyendo poliopía, la debilidad de la superficie de la córnea, y dificultad para encontrar lentes correctivas apropiadas para el paciente debido a la forma cóncava de la parte más externa del ojo.

queratocono

Lo cierto es que se desconocen con exactitud las causas que originan el queratocono. Algunos estudios lo consideran hereditario, mientras otros expertos opinan lo contrario. Lo que se conoce con mayor exactitud es que esta enfermedad se reproduce aproximadamente en un 0,05% de la población, es decir, en 1 de cada 2.000 personas.

Los síntomas del queratocono son parecidos a los de cualquier defecto de refracción ordinario. Los afectados por queratocono temprano sufren de visión borrosa y, a medida que la enfermedad progresa, su visión empeora lentamente, habitualmente a lo largo de 10 ó 20 años, tras los cuales se detendrá. Sin embargo, en ocasiones los defectos de la visión pueden avanzar con mayor velocidad. También, en algunos casos, uno de los ojos puede mostrar problemas de visión mucho más severos que el otro.

También es frecuente que los pacientes afectados por el queratocono desarrollen fotofobia (hipersensibilidad a la luz) o que cojan el mal hábito de frotar vigorosamente sus ojos debido a la visión borrosa. Este último es un factor que empeora el queratocono, por lo que los pacientes son avisados sobre los riesgos que les conlleva el frotarse y se les suele recetar colirios para evitar la sensación de hormigueo.

queratocono2

Los casos más leves de queratocono son tratados con unas lentes de contacto especialmente diseñadas para el paciente. Cuando la visión no mejora con esta técnica, se debe valorar la cirugía, habitualmente un trasplante de córnea, aunque también se han probado con éxito otras técnicas quirúrgicas como la termoqueratoplastia, o la adición de tejido corneal. Estas cirugías presentan unos altos índices de éxito, pero no están libres de riesgos, especialmente en el caso del transplante, ya que hay la posibilidad de que el cuerpo rechace el injerto donante.

Si has detectado síntomas de esta enfermermedad o de cualquier otra dolencia que afecte a tu salud visual, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y te atenderemos para hacerte un diagnóstico profesional personalizado.

¿Qué es la Queratitis?

De forma resumida, la queratitis es la inflamación que afecta a la córnea, la parte transparente de ojo. Esta inflamación puede producirse por múltiples casuísticas, divididas en dos grandes grupos de causas: víricas o bacterianas, en función del agente infeccioso causante. Algunas veces se ha relacionado esta patología con el uso intensivo de lentes de contacto o por un uso deficiente de las mismas en cuanto a higiene.

La queratitis normalmente suele producir un intenso dolor ocular, acompañado de enrojecimiento, lagrimeo constante y fotofobia (molestia de la luz solar). Algunas veces puede producir incluso úlceras y disminución de la agudeza visual. En ocasiones se confunde la sintomatología con la de una conjuntivitis, es por ello que la consulta con un especialista es básica para detercarla precozmente y comenzar el tratamiento adecuado.

queratitis

En función de la localización de la inflamación se pueden clasificar en:

  • Superficiales: afectan solamente al epitelio corneal y revisten menos gravedad. Puede ser:
    • Filamentosa: presenta numerosos filamentos que producen la sensación de cuerpo extraño en el ojo.
    • Punteada: pequeñas lesiones diseminadas por la superficie con forma redondeada, es la forma más común.
    • Ulcerativa: cuando se forma una úlcera.
  • Profundas: son las más graves, y se producen en capas menos superficiales.

queratitis (1)

En cuanto al tratamiento, dependerá en cada caso de la causa de la infección. Generalmente se recurre a un tratamiento antibacteriano o antiviral para que la infección remita, según cada caso. De la misma manera, algunas veces la causa es una infección por hongos, en cuyo caso, se requerirá un tratamiento antifúngico. A las personas que utilizan lentes de contacto se les recomienda que desciendan o incluso eliminen su uso, y en cualquier caso que sustituyan las lentillas antiguas, así como los receptáculos de almacenamiento, puesto que pueden seguir conteniendo al agente infeccioso, lo que perpetuaría la situación.

Aconsejamos siempre que sea un especialista quien valide la patología y encargue el tratamiento adecuado que será diferente en cada caso. En Barcelona, en el Centro de Oftalmología del Dr. Carreras-Candi, os atenderemos con mucho gusto.

Dormir con los ojos abiertos

El tiempo de sueño es muy importante para nuestra salud, todos sabemos que dormir bien y el tiempo suficiente es imprescindible. Sin embargo, algunas personas sufren de la imposibilidad de cerrar completamente los ojos durante la noche. Se trata de una acción involuntaria conocida como lagoftalmos nocturno, que puede llegar a ocasionar serios problemas de sequedad ocular.

La lagoftalmía, también llamada lagoftalmos nocturno, es una afección ocular impide el cierre completo de los párpados mientras dormimos. Esta síndrome puede llegar a causar problemas en la salud visual y ocular de quien la padece, pudiéndose observar distintos niveles de gravedad en función del grado de lagoftalmía existente. Los síntomas habituales que se muestran son enrojecimiento de los ojos, molestias en la zona ocular, visión borrosa, sensación de cuerpo extraño, lagrimeo constante e irritación e infecciones oculares.

es-posible-dormir-con-los-ojos-abiertos-2

El paciente que sufre de lagoftalmía duerme dejando cierto espacio de separación, mayor o menor, entre los párpados. De esta forma, parte de la superficie del globo ocular queda expuesta al aire y se evapora la lágrima, dejando de lubricar la córnea durante el sueño y pudiéndose producir distintos tipos de molestias y afectaciones. La lubricación es esencial para la de limpieza y protección en la superficie del ojo.

Los factores que pueden ocasionar el lagoftalmos nocturno pueden ser mecánicos o bien nerviosos. Cuando se trata de factores mecánicos, por ejemplo la presencia de cicatrices por cirugía que impiden el cierre completo de los párpados, se trata de un problema que se corrige en el momento en la razón causante de la afección desaparece. Los factores nerviosos pueden ser lesiones en el nervio facial, como una parálisis facial, un trauma o algunos tumores que impiden que la información se envíe de forma correcta al músculo encargado de cerrar los párpados.

El lagoftalmos nocturno no puede prevenirse. Sin embargo, una detección temprana de esta afección es crucial para empezar cuanto antes con el tratamiento más adecuado. Es muy importante consultar con el oftalmólogo en el caso de padecer los síntomas de la lagoftalmía de forma continuada. El profesional llevará a cabo una exploración y hará una valoración del grado de afección.

El tratamiento del lagoftalmos nocturno en los casos menos graves puede ir desde el uso de un tipo de lágrima artificial densa que permanece sobre la superficie ocular toda la noche y logra mantener el ojo lubricado, hasta la tarsorrafia parcial, que consiste en cerrar los párpados con un esparadrapo durante las horas de sueño. En los casos más graves, además de los tratamientos ya mencionados y de la lubricación artificial, se puede recurrir a la cirugía palpebral para lograr que los ojos puedan cerrar completamente durante la vigilia.

Si sufres de lagoftalmos nocturno o has observado síntomas de sufrirlo, no lo dudes y ponte en contacto con nosotros y ponte en las manos de nuestros profesionales. Recuerda que en el caso de la lagoftalmía, una detección precoz es esencial para garantizar el éxito del tratamiento.

¿Qué es un edema de papila?

El edema papilar es la existencia de hinchazón en la papila óptica, debida generalmente a un aumento de la presión intracraneal. La papila óptica está situada en el fondo del ojo y es el lugar por el cual el nervio óptico abandona el globo ocular e inicia su camino hasta el cerebro.

El edema de papila puede no presentar síntomas al comienzo de su aparición, pero acaba por producir disminución de la visión, por el daño que causa a las fibras nerviosas del nervio óptico, que son las que transmiten la información visual.

edema

 

¿Qué puede causarlo? Hay que diferenciar cuando el edema de papila ocurre en un solo ojo y cuando es bilateral, por producirse en ambos. En este caso, es indicio de presión alta en el cerebro o hipertensión endocraneana. Esto puede ser producido por tumores en el cerebro u otras causas como trauma cerebral, meningitis o el denominado pseudotumor cerebri que sufren las personas con gran sobrepeso.

Cuando el edema de papila es unilateral, en los niños suele ser de origen viral. En los adultos puede ser de origen inmunológico, como en la enfermedad desmielinizante, las esclerosis múltiples o vasculares y las inflamatorias.

papiledema-final-8-638

¿Cómo debemos tratarlo? Todo dependerá de lo que lo haya causado. En el edema de papila por arteritis temporal de origen inflamatorio, se indican corticoides. En el edema por enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple, se indican corticoides endovenosos o interferón.

 En el edema por pseudotumor cerebro se indica una reducción de peso, diuréticos o cirugías del nervio óptico en los casos en que ambas opciones no generen resultados.

Si tienes una consulta relacionada con el edema de papila o cualquier otro tema relacionado con la salud de tus ojos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y te atenderemos.

El blefaroespasmo o parpadeo involuntario del ojo

En ocasiones notamos que un párpado se nos cierra parcialmente y se vuelve a abrir rápidamente, de forma repetitiva e insconsciente. Cuando estas contracciones del los músculos del párpado se producen de forma prolongada, repetitiva y anárquica hablamos del blefaroespasmo, un síntoma bastante molesto de distonía de la zona periorbital.

Estos espasmos involuntarios son de origen desconocido, aunque su presencia se suele atribuir al estrés, la fatiga, la cafeína o a la espasmofilia. Estos espasmos pueden prolongarse durante varios días de forma intermitente y luego desaparecer. Prácticamente todo el mundo ha experimentado el blefaroespasmo en algún momento de su vida, sin embargo en la mayoría de casos, la persona apenas le da importancia a este síntoma, que desaparece relativamente pronto.

blefaroespasmo_02

Aunque los espasmos generalmente desaparecen de forma espontánea sin ningún tratamiento, se suele aconsejar a los pacientes que duerman más, tomen menos productos que contengan cafeína y se lubrifiquen los ojos con gotas oftálmicas. En caso de que el problema persista demasiado tiempo, se puede llevar a cabo un tratamiento basado en medicamentos para reducir la ansiedad (ansiolíticos) o las contracciones musculares (miorelajantes).

En ocasiones, aparecen contracciones más severas con cierre completo del párpado, generalmente el superior. Las causas de este tipo de blefaroespasmo suelen ser una irritación de córnea o de la conjuntiva. Esta forma de espasmo del párpado dura mucho más tiempo y es bastante más molesta, pudiendo provocar una especial sensibilidad a la luz y ocasionalmente, visión borrosa. En estos casos más graves, los espasmos se pueden curar temporalmente con pequeñas inyecciones de toxina botulínica.

estres_ojos

Como norma general, debemos acudir a una consulta oftalmológica siempre que el blefaroespasmo no desaparezca de forma espontánea en el tiempo aproximado de una semana, en caso de que el espasmo cierre el párpado completamente o que comprometa otras partes de la cara, o cuando aparezca enrojecimiento, hinchazón o secreción de un ojo y cuando aparezca una caída del párpado superior.

Si quieres pedir una cita con nuestros profesionales o hacernos llegar tu consulta sobre el blefaroespasmo o cualquier otro tema relacionado con la salud de tus ojos, no dudes en mandarnos un mensaje a través de nuestro formulario de contacto.

Claves para detectar tumores oculares

Llamamos tumor a cualquier alteración de los tejidos que produzca un aumento de volumen debido al aumento en el número de células que lo componen. La parte del cuerpo en la que aparece el tumor se mostrará, por lo tanto, hinchada o distendida. Los tumores se clasifican en benignos o malignos en función de su capacidad o no de infiltrar los tejidos que le rodean. De este modo, cuando un tumor es maligno tiene la capacidad de invadir y de producir metástasis a lugares distantes, pudiendo poner gravemente en riesgo la salud del paciente.

En el caso de los tumores oculares, encontramos distintos grados de severidad. Como norma general, su delicada localización exige ponerse en manos de especialistas lo antes posible para que éstos puedan valorar la gravedad del tumor. La precocidad de la atención médica es, en muchos casos, determinante para las posteriores posibilidades de tratamiento y curación del tumor.

tumor-ocular-1

En el caso de los tumores oculares, incluso aquellos categorizados como benignos deben ser rápidamente examinados y atendidos, ya que su crecimiento podría llegar afectar a otras estructuras oculares como el nervio óptico, repercutiendo en la visión. En los tumores malignos, no sólo está en juego la visión del paciente, sino también su vida. Del abordaje de la enfermedad dependerá el pronóstico visual y vital del paciente.

En función de su localización, podemos distinguir diferentes tipos de tumores. Los tumores ubicados en los párpados o palpelbrales son muy comunes y usualmente benignos. Sin embargo, en algunos casos no lo son, por lo que conviene hacerles un seguimiento. Entre los intraoculares, podemos encontrar tumores benignos como el hemangioma de coroides (que, sin embargo, supone un riesgo para la visión al amenazar el nervio óptico y la mácula) o tumores malignos como el melanoma o el retinoblastoma. Los tumores orbitarios son menos frecuentes pero muy variados y algunos pueden ser muy graves.

En cuanto a su detección, en el caso de los tumores de la conjuntiva y los párpados son fácilmente visibles. Los primeros se manifiestan con un cambio de color o textura respecto al resto de tejido o por zonas de bultos y lesiones, y los segundos se suelen manifestar en forma de nódulos o úlceras. Al detectar la menor “arruga” o “granito” en el tejido ocular, es importante consultar al oftalmólogo. Los tumores orbitarios, sin embargo, son más complicados de detectar. Pueden producir dolor, alteraciones en la movilidad ocular, la impresión de “ojos saltones” o incluso pérdida de visión cuando comprimen el nervio óptico.

El tratamiento de los tumores oculares depende de su tipo, ubicación y tamaño. En el caso de los tumores malignos, casi siempre deben ser extirpados mediante cirugía, algo que puede reforzarse con un tratamiento de quimioterapia o radioterapia en coordinación con un oncólogo. En el caso del melanoma el tratamiento suele ser la braquiterapia, una placa radioactiva de rutenio o yodo situada durante unos días en la zona tumoral. Al ser un tratamiento local, evita la radiación externa y reduce la aparición de efectos secundarios.

prueba-del-fondo-de-ojo-exploración

¿Se pueden prevenir los tumores oculares? Sólo en parte. Desde luego, la exposición solar es un factor de riesgo, por lo que usar unas buenas gafas de sol con filtros ultravioletas es sin duda una buena ayuda preventiva. Sin embargo, no todos los tipos de tumores se pueden prevenir, aunque sí es posible detectarlos precozmente con revisiones oculares periódicas. A partir de los 50 años de edad es recomendable hacerse una exploración rutinaria del fondo de ojo de forma anual.

Si deseas hacernos cualquier consulta sobre los tumores oculares o bien pedir cita para una exploración del fondo de ojo, no dudes en ponerte con nosotros a través de este enlace y te atenderemos lo antes posible. Gracias por confiar en nosotros.

Cuerpos flotantes o moscas volantes

Los cuerpos flotantes, también conocidos como moscas volantes o miodesopsias, son unas pequeñas manchas móviles en forma de puntos, sombras o filamentos que muchas personas ven desplazándose por el campo visual. Éstas suelen verse con mayor claridad si se dirige la vista a un fondo liso, como una pared blanca, la pantalla de un ordenador o el cielo. Las moscas volantes se desplazan con los movimientos oculares y parecen huir cuando intentamos mirarlos directamente, sin seguir con exactitud el movimiento de los ojos.

miodesopsias@2x

Estructuralmente los cuerpos flotantes corresponden a condensaciones que se forman en el humor vítreo, la sustancia líquida gelatinosa y transparente que rellena el globo ocular. Aunque estos cuerpos parecen estar frente al ojo,  en realidad flotan en el humor vítreo y con el paso de la luz proyectan su sombra sobre la retina. En la mayor parte de los casos, estas condensaciones son una consecuencia de la deshidratación natural que sufre el vítreo.

La visión de estos cuerpos flotantes es una de las motivaciones para acudir oftalmólogo. Aunque generalmente son de poca importancia y responden al proceso natural de envejecimiento, no está de más descartar que sean síntoma de alguna dolencia más grave. En ocasiones, la gelatina vítrea puede separarse de la retina, provocando desgarros e incluso hemorragias en el ojo. En este caso aparecen cuerpos flotantes y, si este desgarro no es tratado, puede dar lugar a un desprendimiento de retina, siendo necesario un tratamiento quirúrgico urgente.

La visión de cuerpos flotantes es más frecuente en aquellas personas que han sido operadas de cataratas o en las que se ha realizado una capsulotomía. Con menor frecuencia, las miodesopsias pueden ser síntoma de una enfermedad más severa, como las uveítis posteriores, hemorragias vítreas de origen diverso neoplasias intraoculares.

Miodesopsias-o-Moscas-Volantes

Las miodesopsias son muy comunes, no tienen un tratamiento médico efectivo que las elimine definitivamente, y habitualmente las personas aprenden a ignorar su presencia. Sólo en aquellos casos en los que estas opacidades interfieren gravemente en la visión o se convierten en un problema psicológico para el paciente, existe un tratamiento quirúrgico denominado vitrectomía, que consiste en la extracción del humor vítreo con condensaciones y su substitución por una solución salina fisiológica transparente. La vitrectomía es efectiva, pero por sus riesgos potenciales que conlleva está indicada sólo para casos en los que las moscas volantes resultan muy incapacitantes para el paciente.

Si quieres hacernos cualquier tipo de consulta sobre las miodesopsias o bien quieres pedir cita para una revisión oftalmológica, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Qué es la uveítis y cuál es su tratamiento

La úvea, también conocida como cubierta media del globo ocular, túnica vascular y tracto uveal, es la capa media del ojo. Se encuentra debajo de la parte blanca del ojo (la esclerótica) y está formada por tres estructuras: el iris, el cuerpo ciliar y la coroides. Estas estructuras controlan varias funciones del ojo, como la adaptación a distintos niveles de luz o a las distancias de los objetos. Distinguimos dos partes en la úvea: la anterior (iris y cuerpo ciliar), en contacto con el cristalino y las estructuras de la cámara anterior, y la posterior (coroides), en contacto directo con la retina.

La úvea es muy sensible a procesos infecciosos e inflamatorios, ya que es el tejido con más vasos sanguíneos del organismo. Cuando las estructuras que conforman la úvea se infectan, esta infección se denomina uveítis. La uveítis es una de las causas de ceguera más frecuentes del mundo. Esta infección provoca una gran pérdida de la visión debido a su contacto permanente de partes del ojo muy delicadas, como la retina.

tema-8-vea-2-638

La mayoría de pacientes afectados por uveítis tienen entre 20 y 50 años, siendo menos común en los diez primeros años de vida y descendiendo su frecuencia a partir de los 60 años. La frecuencia de un tipo o otro de uveítis varía en función del punto geográfico en el que nos encontremos, debido a factores genéticos y alimentarios. Hay tipos de uveítis causadas por parásitos y hongos localizados en puntos concretos del planeta. Las causas de la uveítis pueden ser muy diversas, de tipo infeccioso, inflamatorio, autoinmune o debido a traumatismos o causas genéticas. Sin embargo, las uveítis son complicadas de diagnosticar, y en ocasiones la causa ni siquiera llega a conocerse.

Si la dolencia se encuentra en la parte anterior de la úvea, podemos notar una mayor sensibilidad a la luz (fotofobia), enrojecimiento de los ojos, visión borrosa o dolor ocular. En cambio, si la afectación es en la parte posterior, es probable que no notemos dolor, aunque sí una pérdida de visión. Ante la aparición de los primeros síntomas es muy importante acudir al oftalmólogo de inmediato.

Existen diferentes tratamientos según la tipología y localización de la uveítis: mientras la anterior (la más común, también denominada iritis) se trata con colirios antiinflamatorios, la posterior (coroiditis o coriorretinitis) se combate con cortisona por vía oral o mediante infiltraciones en los alrededores del ojo. Asimismo, la uveítis asociada a un proceso crónico puede requerir el uso de fármacos inmunomoduladores. La intervención quirúrgica puede estar indicada para complicaciones asociadas a la uveítis, como las cataratas, el glaucoma, o el desprendimiento de retina.

uveitis-680x383-680x383

El pronóstico también es distinto en función del tipo de uveítis. Con el tratamiento apropiado, la mayoría de los ataques de uveítis anterior desaparecen en pocos días o semanas, aunque puede aparecer de nuevo tiempo después. La inflamación relacionada con la uveítis posterior puede durar de meses a años y puede llegar a causar daños permanentes en la visión.

Si quieres más información sobre la uveítis o crees que podrías padecer una de sus posibles afectaciones, no dudes en ponerte en contacto con nosotros y pedir cita para una revisión oftalmológica.

 

La alta miopía o miopía magna

En anteriores ocasiones hemos tenido la oportunidad de hablaros de la miopía, un defecto de refracción o error en el enfoque visual que provoca que las imágenes se enfoquen por delante de la retina y no sobre ella, lo que dificulta la visión de lejos. Esto es debido a que el globo ocular es demasiado alargado o a que la córnea es más curva de lo normal.

En esta ocasión, queremos explicaros lo que es la alta miopía o miopía magna. Cuando el error visual supera las ocho dioptrías aproximadamente, o el eje antero-posterior del ojo es mayor de lo normal (más de 26 milímetros) , hablamos de alta miopía. Se trata de una dolencia potencialmente discapacitante – una de las principales causas de la ceguera legal – que afecta a cerca de un 2% de la población y conlleva un mayor riesgo de padecer ciertas enfermedades oculares derivadas de ésta.

miopia2586

Estas patologías pueden ocasionar una discapacidad visual que afecte de forma determinante a la calidad de vida de un paciente, especialmente cuando la persona se encuentra en edad laboral. No existe una edad concreta a la que se produce esta afectación, aunque su aparición suele iniciarse en la infancia, entre los 5 y 10 años, y se estabiliza tras la adolescencia. Las personas con antecedentes familiares son más propensas a padecerla. En España, la miopía magna es la principal causa de la afiliación a la Organización Nacional de Ciegos Españoles.

Los efectos de la alta miopía son mucho más evidentes que los de una miopía moderada. Mientras la persona miope ve bien los objetos cercanos, pero borrosos aquellos que se encuentran a distancia, los pacientes con miopía alta suelen quejarse de ver líneas onduladas o manchas opacas, y de una pérdida de agudeza visual. Cuando esto ocurre, el paciente debe visitar una consulta oftalmológica de manera urgente.

Los pacientes de alta miopía requieren controles oftalmológicos regulares para comprobar que no haya lesiones en la retina, ya que estas pueden ofrecer sin síntomas. La miopía magna es uno de los principales factores de riesgo de cara al desprendimiento de retina. Por otra parte, también puede desarrollar alteraciones en la mácula que provoquen la pérdida de la visión central. Además, en los pacientes con alta miopía existe un mayor riesgo de sufrir otras enfermedades como la catarata precoz y el glaucoma crónico.

Ojo miope

Aunque no se puede prevenir la progresión de la miopía, algunas las complicaciones que desarrollan estos pacientes pueden tratarse mediante la cirugía vitreorretiniana (desprendimiento de retina, agujero macular) o inyecciones intravítreas (membrana neovascular subretiniana) en el caso de las patologías maculares.

Suele desaconsejarse la cirugía con láser en las capas superficiales o internas de la córnea, que sí funciona para las miopías moderadas, pero sí es posible la implantación de lentes intraoculares fáquicas entre la córnea y el cristalino. Las revisiones oculares periódicas pueden ayudar al diagnóstico y tratamiento precoz de complicaciones asociadas.