Los problemas de visión en primavera

El pasado 21 de marzo comenzó la por todos esperada primavera; al menos eso es lo que marca el calendario. De manera efectiva, algunas veces se adelanta, otras llega algunos días más tarde, pero lo que está claro es que este es tiempo de cambio de clima: temperaturas más suaves, el sol hace aparición más frecuentemente, los días se alargan… y -todo tiene sus cosas malas- aparecen todas esas molestias (como alergias al polen) que martirizan a muchos en estas fechas. Como no podía ser de otra manera, la visión no es ajena a la llegada de la primavera.

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El polen de las plantas… el gran enemigo primaveral.

Uno de los problemas más comunes de esta época es la conjuntivitis alérgica producida por la alta concentración de polen y polvo en el aire en estos primeros días de calor. Ojos irritados, sensación de picor, sensación de quemazón en los ojos y párpados hinchados suelen ser los síntomas iniciales de este tipo de conjuntivitis. Aunque es una patología muy común (algunos estudios indican que la sufre hasta el 10% de la población) puede tener complicaciones así que es preferible visitar a un especialista para que tome medidas en caso de ser necesarias.

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La conjuntivitis alérgica, un mal aliado primaveral.

Normalmente la conjuntivitis alérgica no tiene mayor importancia, pero en algunos casos puede afectar a la córnea. Esos casos son los que pueden presentar complicaciones y deben de ser tratados.

Por último, os dejamos con las típicas recomendaciones para evitar este tipo de dolencias, como puede ser evitar frotarse los ojos con las manos, mantener el ojo húmedo con lágrimas artificiales, usar gafas de sol o evitar ambientes muy expuestos al polen como podrían ser parques o calles con árboles que estén polinizando en ese momento.

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Mantener el ojo húmedo, es clave.

Y como siempre, ante cualquier duda, lo mejor es consultar con un especialista.

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